Archivos para IV. Nutrición Menopausia
Alternativas al Tratamiento Hormonal Sustitutivo
Las principales causas que impulsan a la mujer con menopausia a buscar tratamiento son síntomas como los sofocos, la pérdida de la firmeza de la piel o la osteoporosis. Aunque la sustitución hormonal es muy efectiva en estas tres áreas, no está exenta de riesgos. Por eso, muchas mujeres buscan alternativas al THS. Estas opciones no son excluyentes sino que se complementan entre sí e incluyen una dieta adaptada a las necesidades concretas de esta etapa de la vida, la adopción de unos hábitos de vida más saludables y el consumo de Isoflavonas de soja.
ALTERNATIVAS PARA PREVENIR Y TRATAR LA OSTEOPOROSIS
El Calcio, componente esencial de los huesos, se mantiene gracias al que se aporta con la dieta. La cantidad de calcio necesaria para mantener unos huesos resistentes está cifrada en unos 1.500mg de calcio/día.
- Medidas preventivas no farmacológicas
- Cambios en la alimentación.
- Programas de ejercicio físico.
- Mejora del entorno social.
- Superación de hábitos perjudiciales.
- Consumo regular de Isoflavonas de la Soja.
Para alcanzar esta cantidad es necesario consumir una dieta rica en lácteos y, en la mayoría de los casos, alimentos enriquecidos o fortificados con calcio, suplementos de Calcio (comprimidos o sobres).
la vitaminas D favorece la absorción del calcio de la dieta y ayuda a depositarlo en el hueso. Por eso la vitamina D es tan importante como el calcio para mantener la fortaleza de los huesos.
Los huesos se fortalecen con el uso mientras que la inactividad aumenta la pérdida de calcio que se produce tras la menopausia. El ejercicio en gravedad (fuera del agua), realizado al menos durante 20 minutos al día, disminuye la pérdida de calcio del hueso.
Ciertos medicamentos (alendronato, risendronato, tamoxifeno, raloxifeno y los análogos de PTH) pueden prevenir o tratar la osteoporosis en ciertas mujeres con un riesgo elevado de fracturas.
ALTERNATIVAS DE PROTECCIÓN CARDIOVASCULAR
El abandono del tabaco es el cambio más transcendente que una mujer puede puede hacer para prevenir enfermedades cardiovasculares.
Para regular el colesterol sanguíneo y prevenir las enfermedades cardiovasculares es fundamental realizar una dieta baja en grasas saturadas (baja en grasas sólidas a temperatura ambiente y grasas lácteas) y equilibrada en ácidos grasos Omega 3 y 6. Si la dieta no es suficiente, es conveniente consultar al médico sobre la conveniencia o no de utilizar medicamentos que reducen el colesterol sanguíneo (estatinas, ezetol, fibratos, resinas).
ISOFLAVONAS
Las Isoflavonas son sustancias contenidas principalmente en la soja que, una vez ingeridas y absorbidas, ejercen en el organismo un efecto similar a los estrógenos pero sin sus inconvenientes. Las Isoflavonas son capaces, de disminuir los síntomas menopáusicos, mejorar el perfil lipídico, reducir el riesgo cardiovascular y prevenir o mejorar la osteoporosis. Aunque inicialmente estas sustancias despertaron interés por su acción estrogénica, sus efectos van más allá. Los efectos no estrogénicos incluyen actividad antioxidante y antitumoral.
Tratamiento Hormonal Sustitutivo (THS)
Es el término utilizado para referirse a la administración de hormonas que el organismo producía y en un momento dado deja de producir. El THS en la menopausia consiste en la administración de las hormonas propias del ovario en un intento de controlar los síntomas menopáusicos, por un lado , por otro, de frenar el deterioro de la salud asociado a la etapa post-menopáusica.
La mejor solución para controlar los sofocos, la sequedad vaginal y las infecciones urinarias es la administración de estrógenos. El problema de la utilización aislada de estrógenos (sin progestágenos) es que aumenta la probabilidad de padecer cáncer de endometrio. Para evitarlo, el THS debe combinar estrógenos con progestágenos. La única excepción al tratamiento combinado son las mujeres a las que, por algún motivo, se les ha extirpado el útero y carecen de endometrio.
Para las mujeres con síntomas menopáusicos, las ventajas del THS a corto plazo (los cinco primeros años) superan los inconvenientes. Sin embargo a partir del quinto año, los riesgos del THS superan los beneficios. Los resultados de dos grandes estudios científicos (WHI y HERS) apuntan que la única ventaja del THS a largo plazo es la prevención de la osteoporosis y las facturas que se producen por la misma.
A partir del quinto año de tratamiento con estrógenos se favorece la aparición de coágulos sanguíneos en las piernas y/o el pulmón (tromboembolismos); a partir del primer año de tratamiento combinado de estrógenos con progestágenos crecen las enfermedades cerebrovasculares (angina de pecho e infarto de miocardio). Por si esto fuera poco, a partir del quinto año de tratamiento combinado de estrógenos con progestágenos aumenta el riesgo de cáncer de mama.
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SITUACIONES ASOCIADAS A LA MENOPAUSIA |
MEJORAN CON TRATAMIENTO HORMONAL? |
| Sofocos, sudores nocturnos, palpitaciones | Sí |
| Tristeza, irritabilidad, inseguridad | En algunos casos |
| Sequedad vaginal, infecciones urinarias | Sí |
| Incontinencia urinaria | No |
| Desinterés sexual | En algunos casos |
| Osteoporosis y fracturas osteoporóticas | Sí |
| Enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares | Es posible |
| Pérdida de memoria, concentración y demencia | No |
| Cáncer de colon | Sí |
| Obesidad abdominal | Parcialmente |
Por todo lo anterior, las principales sociedades científicas sólo recomiendan el THS a corto plazo para el control de los síntomas menopáusicos.
Después de la Menopausia, una larga etapa en la vida de la mujer.
En los últimos 100 años ha aumentado considerablemente la longevidad y, sin embargo, la edad de la menopausia ha permanecido estable entorno a los 45-51 años. Una mujer de finales del siglo XIX tenía una esperanza de vida que apenas excedía los 50 años. En la actualidad, las mujeres de los países desarrollados tienen una esperanza de vida de más de 80 años. Esto significa que el tiempo que una mujer puede vivir después de la menopausia supera los 30 años, lo que equivale a un tercio de su vida.
La mujer ha logrado vivir más y, lógicamente, aspira también a vivir mejor. Sin embargo, en la menopausia se producen una serie de cambios físicos, debidos unos al cese de la función ovárica y, otros al envejecimiento que repercuten en su estado de salud y calidad de vida.
SÍNTOMAS MENOPÁUSICOS
Con la menopausia disminuyen los estrógenos y una de sus primeras consecuencias es la aparición de sofocos que generalmente se acompañan de sudores y palpitaciones. Los sofocos se dan con más frecuencia por la noche y pueden alterar el sueño. Por eso, muchas mujeres tienen síntomas relacionados con la falta de sueño como cansancio, irritabilidad, dificultad para concentrarse y cambios de humor. Otras consecuencias directas de la pérdida de estrógenos son la sequedad vaginal y las molestias urinarias como dolor e infecciones e incluso desmotivación sexual.
DETERIORO DE LA SALUD
A partir de los 55-60 años se producen una serie de cambios en el funcionamiento y la composición corporal en los que intervienen, en proporción variable, tanto la falta de estrógenos como la edad. Tras la menopausia, la mujer sufre con más frecuencia problemas como la osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares (ACV), demencia, cáncer de intestino grueso (colon), obesidad abdominal y enfermedades relacionadas (diabetes, hipertensión arterial…).
CAMBIOS EN EL ENTORNO SOCIOCULTURAL
La menopausia coincide con otros acontecimientos importantes en la vida de la mujer: los hijos se independizan, se producen cambios en su imagen corporal, puede modificarse su situación económica, etc. Todas estas circunstancias, sumadas a los síntomas menopáusicos, son responsables de la inestabilidad emocional que sufren muchas mujeres a partir de los 50 años.
Ninguno de éstos debe considerarse como una enfermedad, sino como una etapa en la vida de la mujer que necesita de un nuevo enfoque socio-cultural. Con la suficiente información, y desarrollando o descubriendo capacidades, la tristeza y sus síntomas acompañantes pueden minimizarse.
Transición Perimenopáusica
Durante la edad fértil, el ovario de la mujer produce hormonas y óvulos, que si son fecundados, darán origen a un embarazo. En este periodo, cerebro y ovario mantienen una relación de influencia recíproca perfectamente sincronizada a través de sus respectivas hormonas. La consecuencia de esta sincronización es una ovulación periódica, y si no hay embarazo, una menstruación a intervalos regulares.
Alrededor de los 50 años, llega un momento en que cesa definitivamente la función ovárica y desaparece la menstruación. A este momento se le denomina menopausia. La fecha concreta en que se produce es difícil de determinar: sólo se podrá establecer a posteriori, transcurridos 12 meses de la última menstruación.
La perimenopausia (climaterio) comprende un período entre 2-8 años antes y un año después de la última menstruación. Esta etapa se caracteriza por un deterioro progresivo de la comunicación entre el ovario y el cerebro que se materializa en ovulaciones, producción hormonal y menstruación irregulares y poco predecibles.
Antes de la menopausia el ovario fabrica dos tipos de hormonas femeninas: estrógenos y progesterona. Tras la menopausia, cambia el origen de los estrógenos producidos en el organismo. La mayor parte proviene ahora de la actividad del tejido adiposo. Esto, que podría suponer una ventaja para las mujeres obesas, no es tal, porque bajo en flujo continuo de los estrógenos, el endometrio (capa interna del útero) crece y corre el riesgo de transformarse en canceroso. Si durante la edad fértil la progesterona contrarrestaba el efecto de los estrógenos sobre el endometrio, en la menopausia este efecto protector desaparece.
La Menopausia, consecuencia de la evolución humana.
Los animales hembras se reproducen, generalmente, durante toda la vida. Sin embargo, en la especie humana no es así; la mujer se vuelve estéril mucho antes de envejecer. La selección natural ha conseguido esta característica exclusiva que denominamos menopausia, que implica el cese definitivo de la menstruación a una edad en la que queda mucha vida por delante. Qué ventajas pudo tener la menopausia para la evolución de la especie humana?
Los primeros homínidos necesitaron criar muchos descendientes para poder perpetuarse sobre la tierra en condiciones ambientales desfavorables. Según una hipótesis, la menopausia surgió como un mecanismo para que las madres ayudaran a sus hijas a sacar adelante a sus nietos. Las mujeres que así invirtieron sus energías y su tiempo tuvieron, a la larga, más descendientes que las parieron hijos tardíos a cambio de no cuidar niños ajenos.